Mecanismos de Defensa del Yo en la Escritura

Mecanismos de Defensa del Yo en la Escritura: ¿Qué son?

Los mecanismos de defensa del yo son estrategias o recursos inconscientes que empleamos a fin de encontrar el equilibrio, evitar sufrimiento y eliminar de nuestra consciencia vivencias dolorosas que no hemos logrado elaborar o comprender y que nos impiden desenvolvernos sanamente. ¿Por qué el grafólogo debe conocer los Mecanismos de defensa del Yo?

Adquirir bases sólidas de psicología es elemental. Identificar las defensas que emplea el Yo a través de los rasgos gráficos, nos habla del tipo de estructura de personalidad que tenemos delante. Esto es fundamental para el analisis de una escritura, sino nos limitamos a la sencilla descripción de los aspectos gráficos sin lograr la finalidad que es revelar la personalidad desde el punto de vista grafológico.

Aquí va nuestro sencillo aporte acerca del funcionamiento de estos mecanismos y el impacto de cada uno en la letra manuscrita. En la primera parte describimos la teoría de estos mecanismos y en la segunda parte los analizamos desde el punto de vista grafológico cómo encontrarlos en la escritura.

Un poquito de historia: Los mecanismos de defensa del Yo fueron propuestos por primera vez por Sigmund Freud (1925), pero fue su hija, Anna Freud (1973) quien ahondó el tema y realizó la primera clasificación sistemática.Son procesos automáticos que nos protegen de amenazas y peligros provenientes del exterior o de nuestro mundo interior;  en algunos casos estas estrategias defensivas del Yo nos sirven para sobrevivir.

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Si estas defensas no funcionaran, nos comportaríamos mediante impulsos, con el riesgo de que nuestras conductas se asemejaran la conducta animal. De no actuar estas defensas en presencia de emociones básicas como el “pánico” y la “cólera”, existe la posibilidad de que se produzcan alteraciones en el equilibrio psíquico.

Mecanismos de defensa del yo: Sigmund Freud

Mecanismos de defensa del yo: Sigmund Freud

Según Augusto Vels “En el caso del pánico, cuando no actúa adecuadamente la función reguladora de los mecanismos de defensa, se perturba el psiquismo generando los estados de angustia, ansiedad, bloqueo, inhibición, fobias, miedos imaginarios, etc. En cambio, si la función reguladora actúa adecuadamente, la reducción de la intensidad de la raíz bioquímica generará los estados de reserva, desconfianza, precaución, previsión, etc.

En las reacciones de excitación colérica, cuando la función reguladora del psiquismo es deficiente, se generan los estados de ira, agresividad, furia, irritabilidad, explosividad, impulsos destructivos, etc. Esta misma reacción, convenientemente regulada por los mecanismos de defensa, por esa especie de “relé psíquico” que todos poseemos en mayor o menor grado, da lugar a la combatividad, la iniciativa, el ardor, la ambición, el dominio de las situaciones, la resolución y la eficacia en la solución de los asuntos, de problemas o dificultades, es decir, se convierte en una acción positiva sobre personas, hechos o circunstancias del entorno. Las notables diferencias que hay de unos individuos a otros en los mecanismos de defensa se deben al nivel de organización del Yo y a la naturaleza de las tensiones contra las cuales cada sujeto desea protegerse”.

Los conflictos provocan sensaciones desagradables llamadas tensiones como ansiedad, angustia, culpa. El conflicto aparece cuando se niega la satisfacción de una pulsión o deseo generándose la frustración (sensación que aparece cuando los deseos o pulsiones que nos planteamos no son satisfechos).

¿Es posible que una persona que ha perdido a algún ser querido hacer frente a esa emoción traumática? De no existir algún mecanismo que permita “cortar” ese sentir tan doloroso, nos deprimiríamos severamente. Nuestro organismo se protege de aquello que no le resulta fácil de “aceptar”.

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Funciones de los mecanismos de defensa del Yo

Cuando los mecanismos de defensa del yo actúan adecuadamente tienen por finalidad:

  • Disminuir la tensión sin modificar la realidad del sujeto-
  • Lograr el control ante los impulsos.
  • Permitir la adaptación del sujeto al medio social conectándolo con la realidad.
  • Otorgar fortaleza de la personalidad.
  • Lograr equilibrio emocional.
  • Ajustar las diferencias entre el Ello y el Superyó.
Mecanismos de defensa del yo

Mecanismos de defensa del yo

¿Que pasa cuando se abusa de ellos?

El abuso de estos mecanismos, consume gran cantidad de energía libidinal debilitándose la personalidad. La gran contradicción de los mecanismos de defensa es que si bien son “protectores”, contribuyen a que la conciencia del sujeto resulte “estrechada”, se obstaculice el auto-conocimiento y las estrategias creativas para accionar sean obstaculizadas.

Los mecanismos de defensa del yo actúan inconscientemente y no modifican la realidad sino que intentan disminuir la ansiedad que ésta nos provoca. Cada uno de nosotros hacemos uso de uno o más en las distintas situaciones que se nos presentan, aunque en cada persona predomina el uso de algunos mecanismos más que de otros, lo que permite caracterizar al tipo de personalidad.

Desde el nacimiento se va instalando el Yo, junto con el cual se pondrán en marcha estos mecanismos inconscientes de defensa. Existen mecanismos de defensa del yo normales y mecanismos de defensa patológicos, los normales son aquellos que permiten la descarga natural ante un exceso de tensión, mientras que los patológicos son los que actúan en forma reiterada e insuficiente generando angustia, depresión, suicidio, agresividad, sadismo, estados fóbicos, histéricos, obsesivos.

  • Mecanismos de defensa del yo. Regresión: 
Mecanismos de defensa del Yo: Regresión

Mecanismos de defensa del Yo: Regresión

El Yo retrocede a conductas que se supone están superadas y elaboradas porque corresponden a niveles evolutivos anteriores; se refiere a cualquier retroceso a situaciones o hábitos anteriores y menos exigentes, para evadir la realidad conflictiva y hallar seguridad. (Cuando un adulto casado que se va a “casa de su mamá” está presentando una regresión. Apego a una estado pre-genital: anal,oral o fálico)

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  • Mecanismos de defensa del yo: Represión: 

Consiste en expulsar de la consciencia pensamientos, deseos y aquello que resulta doloroso o inaceptable para el sujeto. Este mecanismo se activa cuando un deseo entra en conflicto don la moral (superyó). Un pensamiento inmoral que se deja de lado permanece en el inconsciente generando síntomas. (Si pierdo el tren muy probablemente no quería viajar). Todo aquello que se reprime se expresa por medio de síntomas externos. Lo reprimido vuelve en forma de fantasía, lapsus, fallos, exageraciones, dificultades de relación, rupturas, etc. El mantenimiento de la Represión supone un continuo “gastos de energía psicológica” que empobrece la personalidad.

  • Mecanismos de defensa del yo. Desplazamiento: 

Los impulsos reprimidos se expresan trasladando el afecto de una representación mental a otra, relacionada con la anterior por lazos de semejanza.

  • Mecanismos de defensa del yo. Formación reactiva (creencia en lo opuesto):

Es una forma de comportarse opuesta y compensatoria del impulso originario, o sea que consiste en transformar los malos sentimientos en buenos como expiación ante los padres o la sociedad. (Tacañería convertida en generosidad, suciedad convertida en orden limpieza extremas, pasividad que oculta agresividad).

Mecanismos de defensa del yo: Aislamiento

Mecanismos de defensa del yo: Aislamiento

  • Mecanismos de defensa del yo. Aislamiento:

 Los afectos ligados a los impulsos sexuales o agresivos son separados, aislados y aparecen en el relato sin carga emotiva. Es característico de la neurosis obsesiva, consiste en separar la emoción o el afecto de un recuerdo doloroso o de un impulso amenazante. Cuando un hecho determinado, una idea, una impresión no es tolerado por el sujeto, es sacado de su contexto. (Por ejemplo: Cuando se relata un hecho doloroso como el fallecimiento de un familiar como si no le sucedirea a otra persona y provocara angustia)

  • Mecanismos de defensa del yo. Anulación (o reparación):

Consiste en la realización de un acto determinado con el fin de anular o reparar el significado de uno anterior, utilizando conductas contradictorias en dos momentos sucesivos. La segunda conducta trata de anular el verdadero sentimiento que apareció reflejada en la primera. Es de estructura obsesiva, conductas impulsivas que hay que “deshacer” como si nada hubiera pasado.

  • Mecanismos de defensa del yo. Proyección:

Consiste en atribuir a los otros (personas u objetos) lo que en realidad es propio, (sentimientos inconfesables, pensamientos, culpas, enfados, deseos que rechaza o no reconoce como propios) Cuando comparamos nuestros pensamientos, intenciones, conflictos internos con ajenos, justificamos nuestros propios deseos. Frases que se enuncian en la proyección: “Ellos me provocan…”, “No me quieren …” “Ellos están en mi contra…”, “No es mi culpa, sino que vos….” Cuando uno está enojado con otro y le dice “Vos estás enojado conmigo”

  • Mecanismos de defensa del yo. Introyección:
Mecanismos de defensa de Freud: Proyección

Mecanismos de defensa de Freud: Proyección

Es la adquisición o incorporación a su mente imágenes y cualidades de otras personas, como si fueran propias. El niño a partir de los dos años, incorpora del mundo externo, pautas de conducta, normas, valores, prejuicios que le transmiten sus padres. Esto se hace mediante la introyección en forma inconsciente y constituye la base del Superyó.

  • Mecanismos de defensa del yo. Vuelta contra sí mismo:

Es agresión hacia otro que se vuelca contra uno mismo. Es una forma de desplazamiento, para atenuar la culpa que ello produciría. Ante una situación de enojo en vez de golpear al otro golpearse a si mismo (pegar a un objeto y dañarse)

  • Mecanismos de defensa del yo. Negación:

La persona para defenderse o protegerse de una realidad desagradable, a pesar de su evidencia, la niega, la rechaza. Freud afirmaba que lo que se niega se afirma. “ No es que no quise venir, se hizo tarde”. Si te dicen que te quedan pocos días de vida, la reacción sería ”No puede ser, debe haber una equivocación en l os resultados”

  • Mecanismos de defensa del yo. Racionalización:

La persona elabora inconscientemente explicaciones para justificarse a si misma con el fin de encubrir la verdadera razón de una conducta. Ej. Una persona no presenta un trabajo que le solicitaron con debida anticipación y dice que se estropeó la impresora y que el servicio técnico estaba de vacaciones y como era ya de noche no logró llevar a imprimir a otro lugar. Cuando preguntamos porque dejó hasta último momento, sigue racionalizando que si se le objetan las explicaciones se altera debido a que se ve forzado a despojarse de la protección del mecanismo.

  • Mecanismos de defensa del yo: Sublimación

    Mecanismos de defensa del yo: Sublimación

    Mecanismos de defensa del yo. Sublimación:

Este mecanismo es el que nos permite canalizar nuestras pulsiones, tanto sexuales como agresivas, hacia actividades constructivas, aceptables para la sociedad, creativas como el arte o la música. Alguien muy agresivo puede sublimar como boxeador profesional, deportista.

  • Mecanismos de defensa del yo. Idealización:

Proceso por el cual se llevan a la perfección las cualidades de un objeto, se exageran sus cualidades.
La Idealización está ligada a las disociaciones, proyecciones y negaciones. En el enamoramiento se tiende a ver como perfecto al la persona amada, independientemente de la realidad (esto nos liberaría de aspectos o defectos del “otro” que nos pudieran dañar)

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Ahora los buscamos en la Escritura 

Regresión

  • Orden: Margen izquierdo en disminución, margen derecho grande, puntuación atrasada, escritura concentrada. 
  • Dimensión: Escritura pequeña con jambas cortas.
  • Forma: Letra infantil, desigualdad de coligamento.
  • Velocidad: Escritura lenta.
  • Dirección: Líneas descendentes
  • Inclinación: Invertida.
  • Presión: Empastada.
  • Continuidad: Escritura desligada, desigualdades de cohesión, escritura regresiva.
  • Letras reflejas: Barras de “t” bajas.
  • Firma: A la izquierda, rúbrica que tiende a encerrar la firma.

Represión

  • Orden: Predominio del espacio en blanco, margen izquierdo decreciente, escritura concentrada.
  • Forma: Escritura filiforme, angulosa, presencia de arcos.
  • Inclinación: Moderadamente invertida.
  • Continuidad: Escritura regresiva.
  • Letras reflejas: Óvalos divididos.
  • Firma: A la izquierda.

Desplazamiento

  • Dimensión: Decreciente, desplazada.
  • Forma: Escritura filiforme.
  • Presión: Escritura presionada
  • Letras reflejas: Óvalos aplastados o aplanados. 

Formación Reactiva

  • Dimensión: Escritura grande.
  • Forma: Escritura caligráfica, curva.
  • Inclinación: Invertida.
  • Continuidad: Escritura regresiva.
  • Firma: Falta de coherencia entre firma y texto.

Aislamiento

  • Orden: Escritura espaciada.
  • Dimensión: pequeña contenida.
  • Forma: Escritura angulosa.
  • Continuidad: Letras pegadas, lapsos de cohesión.
  • Gestos tipo: Bucles.
  • Letras reflejas: “s” cerradas por abajo.
  • Firma: A la izquierda, separada del texto, pequeña, encerrada por la rúbrica.

Anulación

  • Inclinación: Escritura desigual.
  • Presión: Presencia de retoques.
  • Continuidad: Escritura regresiva, desigual.
  • Letras reflejas: Óvalos cerrados, óvalos aplastados.
  • Firma: Diferencia entre firma y texto.

Proyección

  • Orden: Puntos y acentos adelantados.
  • Dimensión: Escritura sobrealzada.
  • Dirección: Escritura horizontal rígida.
  • Presión: Variaciones de presión vertical y horizontal.
  • Letras reflejas: Barras de “t” descendentes, adelantadas, jambas angulosas.

Introyección

  • Orden: Escritura concentrada, margen izquierdo pequeño.
  • Dimensión: Escritura pequeña.
  • Forma: Escritura redonda, en guirnalda.
  • Inclinación: Inclinada.
  • Presión: Ligera.
  • Letras reflejas: Óvalos abiertos

Vuelta a así mismo

  • Forma: Escritura angulosa.
  • Gesto tipo: Arpones, finales regresivos.
  • Letras reflejas: Barras de “t” regresivas y con puntas, óvalos pinchados.

Negación

  • Orden: Margen izquierdo creciente, faltan signos de puntuación, predominio de espacios en blanco sobre el texto.
  • Dimensión: Escritura baja.
  • Forma: Escritura en arco, filiforme.
  • Presión: firme
  • Gesto tipo:Finales regresivos y cortos.
  • Letras reflejas: Barras de “t” altas óvalos cerrados con vueltas.
  • Firma: Ilegible.

Racionalización

  • Orden: Escritura clara.
  • Dimensión: Sobrealzada, alta.
  • Forma:escritura filiforme, simplificada.
  • Presión: Firme.

Sublimación

  • Orden: Proporcionada, buen manejo del espacio gráfico.
  • Dimensión: Escritura pequeña. Alta.
  • Forma: Simplificada, sobria, original.
  • Velocidad: Escritura pausada.
  • Dirección: Escritura ascendente.
  • Presión: Ligera.
  • Continuidad: Escritura evolucionada, progresiva.
  • Gesto tipo: Finales ascendentes.
  • Firma: Bien lograda, poca rúbrica.

Fuente: “Escritura y Personalidad” Vels Augusto y “Psicología para Aprendices” de Lic. Ricardo A. Fernández cotejado con un trabajo de J. Tutusaus

Aquí finaliza este artículo acerca de los Mecanismos de defensa del Yo, continua en esta web para aprende todo lo que necesitas de psicología y grafología. Te recomendamos leas: ¿Qué es la personalidad?

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